Archivo de la etiqueta: signos

Una pregunta Doña admiración, es qué Don punto ¿perdió la razón?

De cómo Don punto quiso esquivar  sus obligaciones gramaticales y Doña pregunta y  Doña coma se confabularon para que Doña admiración pusiera final a la historia.
Don punto lleva años haciendo su incansable trabajo de separador inflexible, inexorable. Alguna vez, cansado de su tarea,  logró infiltrarse por  las grietas de ciertas reglas y salió, según él mismo lo dijo, a conocer el mundo. En esa breve estadía por el espacio sin límites, concibió a unos pequeños duendecillos que se las traen, y son el fiel reflejo de la naturaleza vagabunda y mística que tuvo en esa época, amén, claro está, de la modificación que sufrió el universo ortográfico en su ADN.
Tarde nublada, cimarrona.
A lo lejos se distingue a Doña coma y Doña pregunta secreteando, casi exasperadas, no sé sabe bien, sobre qué cosa. Campanas de una vieja iglesia, no permiten escuchar desde aquí lo que sucede.
Habrá que esperar las crónicas del día, de este viejo pueblo polvoriento y sediento de venganza, pues hace años, les robaron las huellas del tiempo. Renglones de su diario colectivo.
Atardeciendo crónicas.
En horas de la madrugada, un hombre de traje, bien puesto y echando calvas, espera el colectivo que lo lleva hacia algún lugar. En la mano izquierda una flor y en  el bolsillo de su saco gris, una piedra que mira con cariño y redención. ¿Principio de inseguridad?
A punto de llover, nos cuenta el siguiente relato un topo de la lengua:
Y entonces, asustada Doña coma corrió y alertó a Doña pregunta sobre la supuesta nueva tesis  de  Don punto: tirar por el aire tanto final demoledor, determinista, triste o feliz.
¿Y cómo es eso? Pregunta roja de furia Doña pregunta.
Dice que se cansó de ser cierre, punto final, punto y aparte, punto seguido. Ya no quiere esa función, ahora sólo quiere disfrutar y ser abertura obertura de una particular y universal, partitura musical.
¿Y quién se cree que es este señor, para hacer lo que le viene en gana  con su puesto?
Preguntó Doña pregunta a Doña coma, que corría epiléptica  para alertar a Doña admiración, que por su cara parecía más aterrada que admirada, al ver que venía en vuelo hacia ella.
Luego de escuchar  entre aturdida y sorprendida las nuevas no tan buenas, y  cuando ya Doña pregunta se  hubo sumado, las tranquilizó ¡Basta de tanta alharaca! ya verá ese señor lo que es bueno. Ambas se apaciguaron.
¿Qué se traerá entre manos esta loquilla, a veces, alegre, desesperante, asombrada? dijo Doña pregunta. A lo que Doña coma respondió: creo saber.
Silenciosas salieron tras  Doña admiración que iba al encuentro de Don punto.
Escúcheme bien cabrón, Ud. no puede dejar su función.
Primero, porque no sé si recuerda, pero tiene tres hijitos dando vueltas por ahí, sí, sí, no me mire con cara de vaca floja… tres hijitos (…) de los  que nunca  se responsabilizó. Andan dando vueltas por la vida, viendo por donde colarse,  generando intriga e inseguridad y hasta fantasías.
Segundo, si reniega de su desempeño, ¿cómo podrían recomenzar las cosas? ¿Cómo cambiar de situación, de aire, de estación? ¿Cómo morir y volver a nacer?
Faltaba más, pretender abandonarnos a nosotras sus leales compañeras de vida y transformar la escritura, el texto, que es como decir la vida, en un continuum abstracto y casi me atrevería a decir, absurdo;  sólo porque a Ud., le pintó el delirio surrealista.
¡Nada! ¿Me escucha?, que todo queda como hasta entonces y mejor… mejor me voy.
Una última cosita, si quiere tomarse un recreo, le sugiero se haga cargo de sus hijitos, para que ellos de tanto en tanto ocupen su lugar, mientras se toma un airecito por ahí y deja a los otros pensando y resolviendo que signo a la historia le viene mejor.
Piénselo y con calma por favor, que toda esta locura suya, me ha despertado un punto de dolor en la cabeza.

poesía y esa extraña manera de decir las cosas…

Tuve un cuerpo y magias, una estadía anciana.
Celia Gourinski de Huellas en la eternidad
Tuve

Imágenes de anacoreta,

respingo de estrellas

sobre un cuerpo de dos lenguas

Sincronía de espacios

refugio  de una diosa

sin  nombre

Ciclo lunares

revelando mi sexo

El sueño

y su pérdida

La caída

tu mirada

alud de signos

en la sangre

Tuve

Una muerte/una vida

Otra vez

un nacimiento