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Relato

… de cómo Filomena intenta saber

 

Duerme sobre la orilla del río que cruza el pueblo, un viejito tan viejito como el cielo.
Cuentan, que cuando todos encienden candelas  en sus hogares, él sale a la noche como quien sale a la vida.
Ungido de  papeles y caña de pescar,  se desplaza por el bosque en busca de una historia que valga contar.
Llega al filo del río. Se sienta. Enciende su lámpara y se lanza a la tarea.
A veces se duerme.  A veces logra pescar un par de palabras. Otras, extensas estrofas sin puntos ni comas. Metáforas. Versos de reverso.
Hay noches  que llega a su cabaña con papeles llenos  de garabatos ininteligibles; dibujos extraños.
Una niña de ojos gigantes lo observa desde su pequeña estatura.  Piensa: ¿qué hará falta, además de útiles; para ser un armador amador de historia?
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alegría

Breve relato que recibió una mención honorífica en el concurso organizado por De Como Escribir; una página rica en material para aprender, leer y compartir.

 

Palimpsestos
Cuando abrió los ojos, creó el mundo.
(Silencio rotundo)
Infinidad de palimpsestos ​vuelan por el​ aire.
La atmósfera guarda​ una​ compostura ​extraña de azules y gravedad, y un sol concupiscente sonríe frente al espectáculo. De súbito, un viento furioso que no sabemos cómo ​llega​ ​a​ la historia,​ o al sueño, o a la creación,​ arrasa con​ todos​ los papiros. Desaparecen. Solo ​ uno se acuna en el aire ajeno a todo a su alrededor; hasta que empieza a caer como musitando secretos y da de lleno con los ojos que crearon el mundo.​
Lee: ¿estás segura que quieres jugar conmigo?

 

 

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Les dejo el enlace por si desean pasar a leer a los premiados.

Concurso decomoescribir

 

 


Visión

El camino es una extensa línea recta de tierra y pedregullo. Infinito. A los lejos una vieja camioneta hace su aparición. Se acerca lento. Maneja un hombre joven. Desde mi posición en el árbol no distingo, pero algo trae en la caja del auto. Lo veo. Es el esqueleto de una cama de dos plaza (parece) y un colchón. Pasa por debajo mi nido dejando  una estela de polvo. Unos metros más adelante se detiene. Sale y bebe agua. Un viejo algarrobo sigue sus pasos. Baja esqueleto, colchón y prepara su cama.            
Cae la tarde. Los pájaros murmuran las últimas noticias. Tristes noticias. Los párpados le pesan. Ha sido un viaje largo. Se duerme.
Desde mi posición en el árbol y bajo los efectos de un fuerte rocío logro distinguir no sin antes girar varias veces mi cabeza, que algo sucede. Los primeros rayos de sol juegan con la manta que yace en el suelo, desde el centro del camastro un revoltijo de alas se desperezan.                                                           Un cóndor inicia su vuelo.