Archivo de la categoría: poesía

poesía y esa extraña manera de decir las cosas…

Anuncios

llueve y llueve

¿Qué sucede en la tierra cuando llueve?

Se limpia el mundo. El aire.

Caen las sombras de los pensamientos, de los actos.

¿Nos renovamos?

¿Qué sucede cuando arrecia sin aliento?

Lluvia bendita, dirán unos. Maldita, otros.

¿Qué sucede con la humanidad, la naturaleza?

Sucede que los ríos crecen (me dice una vocecita por allí)

aumentan su caudal.

Se hace barro.

Los campos florecen o anegan.

El mar se empacha.

Los arboles agradecen, reverencian.

La tierra se mece y tiembla como en un orgasmo suave.

Hay gente que se moja, se resguarda,

sacan el agua que se coló por sus casas

y cuelgan la última prenda en lo alto de una lámpara,

o de la silla que hace equilibrio sobre la mesa.

O se empantanan tratando de rescatar lo imposible; mientras

los niños observan y juegan a ser remeros sobre el charco que domina

la entrada de las casas.

Otros quizás como yo, miran por la ventana y observan ese hilo de agua

que se pretende arroyo, que de tan despistado, crea una esclusa en el pasillo

para navegantes imaginados/imaginantes.





Por ejemplo, corazones que se cruzan bajo la lluvia,

terminan amándose en cualquier lugar.

Suceden tantas cosas cuando llueve…


poesía y esa extraña manera de decir las cosas…

poesía


qué pasaría si…

 

Que pasaría-1

 

Fabio Morábito, poeta, ensayista, narrador italomexicano y la musa  de mi poema.

Me encanta su poesía y siempre me  ha llamado mucho la atención su bigote. ¿Será porque por estos lares ya no se usa casi, a menos que sea con barba?

Les dejo por aquí el poema, porque veo que ha quedado muy pequeño para su lectura, o yo veo muy poco 🙂

¿Qué pasaría si a Fabio Morábito se le cayera el bigote?

Pasaría que:

desnudos y despavoridos los poemas,  saldrían en estampida.

Algunos se aferrarían a la ropa. Otros quizá, se refugiarían detrás de los botones,

en la cremallera de la camisa, o el cuello de la campera.

Astutos unos, para no estrellarse en el suelo, descenderían hacia los bolsillos del pantalón y,

los más breves, los minúsculos importantes,

guarecerían su tintinear bajo la sombra de las orejas.

Malabaristas otros,  colgarían de sus cabellos,

jugarían con el viento.

Los aventureros, osados, descenderían

hasta la punta de sus zapatos;

y catalejo en mano

se acomodarían a observar el mundo.

Si a Fabio Morábito se le  cayera el bigote,  algunos  poemas,

ante el espanto   de la caída,

escalarían hacia los orificios de la nariz, y sin saberlo,

viajarían aireados al centro de su corazón.

Tal vez después… Su sangre.

Si a Fabio Morábito se le cayera el bigote.

 

 

 

Oigo los coches / Fabio Morábito

 

 (…)

¿Cómo le harán los pájaros

para saber en qué momento,

si se echan a volar,

no corren ya peligro?

¿Qué nervio de su vuelo

les avisa

que son de nuevo libres

entre las frondas de los árboles?


compartir

Hace unos días descubrí a Chantal Maillard y quedé prendada de su poesía; de su voz profunda. Les comparto.

Te supe frágil y desnudo…

Te supe frágil y desnudo,
tan frágil eras, tan desnudo
que se quebró tu sombra al respirar.
Abrí la puerta y las voces del agua
adoptaron la forma de tu cuerpo.
Tan leve parecías, tan al borde
de ti
que la noche aprendió
el modo de dormirse sobre el rio.

De “La otra orilla” 1990

***
Intermedio

Entre una imagen tuya
y otra imagen de ti
el mundo queda detenido.
En suspenso. Y mi vida
es ese pájaro pegado al cable
de alta tensión,
después de la descarga.

De “Lógica borrosa” 2002

pensadora-poeta-Chantal-Maillard-Bruselas_1175892901_73027728_667x375

La pensadora y poeta Chantal Maillard / foto subida desde google

Fuente: a media voz

 


leerte es nuestro mejor homenaje

Supiste conquistar el corazón de grandes y chicos. Supiste llegar a cada lector que encontró en tus palabras una nueva mirada. Nueva luz. La poesía eran ríos mansos que peregrinaban tus relatos. Generosa, brillante, sensible. Hace unas semanas decidiste volar ¿a otros mundos, a otros cielos?

Seguiremos conjurando tu partida en cada lectura.

 

“Ven, Wilkilén, siéntate a mi lado… Voy a contarte de una

que a partir de esta noche será mi hermana y compañera eterna.

No te asustes cuando escuches su nombre ni la culpes por hacer lo necesario.

¿Conoces a alguien a quien le agrade comer manzanas que pendan

años y años de los árboles?

Tampoco lo conozco yo.

Y, dime, ¿cómo nacerían las manzanas nuevas si las que ya cumplieron

con lo suyo no dejaran sitio en las ramas?

¿Podríamos tú y yo ser viejas al mismo tiempo?

¿Quién le enseñaría a quién?

La hermana muerte carga con una tarea que todos comprenden

pero que pocos perdonan.

Sin ella, los hombres no mirarían al cielo en las noches claras.

Tampoco cantarían.

Sin ella no existirían el suspiro ni el deseo.

Sin ella nadie en este mundo se ocuparía de ser feliz.

Liliana Bodoc – Los días de la sombra. Saga de los confines.

¡Hasta siempre! Te vamos a extrañar.

 

 

 


Nicanor Parra

DUQDnYsX4AIzpsP.jpg:large

 

Poeta. Muchos le dicen el Anti/Poeta. A mí me pareció siempre un poeta juguetón, rabioso, amoroso, crudo. Un constructor.

Ayer a los 103 años decidió dejar su mundo. A nosotros nos quedan sus artefactos, su poesía, su ir o ni a.

Dicen que quería que se publicara esta foto el día que partiera.

“EN CASO DE RESURRECCIÓN: Haga girar la tapa del ataúd en el sentido contrario a los puntos del reloj. Este es un ataúd automático”.

 

 

 

axbs8u5ceaepur9

Artefactos visuales/ Nicanor Parra

 

 


un adelantado del tweet?

De cuando la voz viene de lejos, y parece que hubiese sido ayer que la escuchamos o leímos. Con Uds. Antonio Porchia (1885 – 1968)

 

de Voces reunidas

 

 

Tu crees que me matas. Yo creo que te suicidas.
***
Ahora tengo miedo de entrar en las cosas;
miedo de hallarlas todas justas
***
Mis cosas totalmente perdidas son aquellas que,
al perderlas yo, no las encuentran otros.
***
Todo juguete tiene derecho a romperse
***
“En su prólogo de 1978 a Voces reunidas (un libro donde se recoge la obra completa de Antonio Porchia), el autor de El Aleph escribió: “Los aforismos de este volumen van mucho más allá del texto escrito; no son un final sino un comienzo”. Algo parecido dijo Cioran sobre cuándo se empieza a hacer filosofía”.

antonio porchia2

publicado originalmente en:

http://blogs.20minutos.es/poesia/2009/06/10/voces-antonio-porchia-1885-1968/

 


Eeva Kilpi poeta

Hace unos días descubrí gracias a una amiga a Eeva Kilpi, poeta nórdica que te saca sonrisas a mansalva.

 

Dime si molesto,
dijo él al entrar,
porque me marcho inmediatamente.
No sólo molestas,
contesté,
pones patas para arriba toda mi existencia.
Bienvenido

* * *
¿Te dejarías follar por quince euros? me dijo
en la parada del autobús a las 0.42
rodeados de calles vacías y congeladas.
Primero negué con la cabeza, pero luego le dije:
Por dinero, no, pero si pasas la aspiradora y friegas los platos…
Entonces él, a su vez, se negó
y se dio la vuelta abatido para seguir su camino.

****

Lamentablemente no hay mucho de su obra en nuestro idioma; pero vale la pena navegar por la red para dar con algún puertopoema de Eeva Kilpi.

 

Poeta

Eeva Kilpi


A Thousand Kisses Dee

 

Leonard Cohen fue cantautor, novelista, poeta. Un completo desconocido para mí, hasta el día que publicaron su fallecimiento y mucha gente que sí lo conocía y lo seguía, lamentó su pérdida.

Entonces… leyendo algunos de esos mensajes tan sentidos me pregunté, ¿quién es/fue  este señor?

Salí disparada a la gran enciclopedia multimedia de Google y aterricé en YouTube.

Y como esos designios brillantes a punta de flecha que vulneran el corazón, caí a mil besos de profundidad.

Me enamoré/ enamoró con la palabra. La palabra recitada. La palabra sencilla que desgrana historias. Historias que nos alcanzan incluso, a distancias siderales.  A mil besos de profundidad.