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poesía y esa extraña manera de decir las cosas…

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qué pasaría si…

 

Que pasaría-1

 

Fabio Morábito, poeta, ensayista, narrador italomexicano y la musa  de mi poema.

Me encanta su poesía y siempre me  ha llamado mucho la atención su bigote. ¿Será porque por estos lares ya no se usa casi, a menos que sea con barba?

Les dejo por aquí el poema, porque veo que ha quedado muy pequeño para su lectura, o yo veo muy poco 🙂

¿Qué pasaría si a Fabio Morábito se le cayera el bigote?

Pasaría que:

desnudos y despavoridos los poemas,  saldrían en estampida.

Algunos se aferrarían a la ropa. Otros quizá, se refugiarían detrás de los botones,

en la cremallera de la camisa, o el cuello de la campera.

Astutos unos, para no estrellarse en el suelo, descenderían hacia los bolsillos del pantalón y,

los más breves, los minúsculos importantes,

guarecerían su tintinear bajo la sombra de las orejas.

Malabaristas otros,  colgarían de sus cabellos,

jugarían con el viento.

Los aventureros, osados, descenderían

hasta la punta de sus zapatos;

y catalejo en mano

se acomodarían a observar el mundo.

Si a Fabio Morábito se le  cayera el bigote,  algunos  poemas,

ante el espanto   de la caída,

escalarían hacia los orificios de la nariz, y sin saberlo,

viajarían aireados al centro de su corazón.

Tal vez después… Su sangre.

Si a Fabio Morábito se le cayera el bigote.

 

 

 

Oigo los coches / Fabio Morábito

 

 (…)

¿Cómo le harán los pájaros

para saber en qué momento,

si se echan a volar,

no corren ya peligro?

¿Qué nervio de su vuelo

les avisa

que son de nuevo libres

entre las frondas de los árboles?


Alfonsina Storni

El 29 de mayo 1892 Alfonsina Storni, poeta argentina que revolucionó la escritura latinoamericana según los entendidos; hubiese cumplido 126 años.

Nació en Suiza. A los pocos años se mudaron a Argentina. Tuvo varias profesiones. Maestra, periodista, actriz; y trabajos muy disímiles.

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Aquí les comparto un poema que escribiera luego de haberse transformado en madre soltera, en una época que ello, era no menos que escandaloso. Infame.

LA LOBA (De La inquietud del rosal, 1916)

Yo soy como la loba.
Quebré con el rebaño
Y me fui a la montaña
Fatigada del llano.

Yo tengo un hijo fruto del amor, de amor sin ley,
Que no pude ser como las otras, casta de buey
Con yugo al cuello; ¡libre se eleve mi cabeza!
Yo quiero con mis manos apartar la maleza.

Mirad cómo se ríen y cómo me señalan
Porque lo digo así: (Las ovejitas balan
Porque ven que una loba ha entrado en el corral
Y saben que las lobas vienen del matorral).

¡Pobrecitas y mansas ovejas del rebaño!
No temáis a la loba, ella no os hará daño.
Pero tampoco riáis, que sus dientes son finos
¡Y en el bosque aprendieron sus manejos felinos!

No os robará la loba al pastor, no os inquietéis;
Yo sé que alguien lo dijo y vosotras lo creéis
Pero sin fundamento, que no sabe robar
Esa loba; ¡sus dientes son armas de matar!

Ha entrado en el corral porque sí, porque gusta
De ver cómo al llegar el rebaño se asusta,
Y cómo disimula con risas su temor
Bosquejando en el gesto un extraño escozor…

Id si acaso podéis frente a frente a la loba
Y robadle el cachorro; no vayáis en la boba
Conjunción de un rebaño ni llevéis un pastor…
¡Id solas! ¡Fuerza a fuerza oponed el valor!

Ovejitas, mostradme los dientes. ¡Qué pequeños!
No podréis, pobrecitas, caminar sin los dueños
Por la montaña abrupta, que si el tigre os acecha
No sabréis defenderos, moriréis en la brecha.

Yo soy como la loba. Ando sola y me río
Del rebaño. El sustento me lo gano y es mío
Donde quiera que sea, que yo tengo una mano
Que sabe trabajar y un cerebro que es sano.

La que pueda seguirme que se venga conmigo.
Pero yo estoy de pie, de frente al enemigo,
La vida, y no temo su arrebato fatal
Porque tengo en la mano siempre pronto un puñal.

El hijo y después yo y después… ¡lo que sea!
Aquello que me llame más pronto a la pelea.
A veces la ilusión de un capullo de amor
Que yo sé malograr antes que se haga flor.

Yo soy como la loba,
Quebré con el rebaño
Y me fui a la montaña
Fatigada del llano.


Poesía y esa extraña manera de decir las cosas…


Despunta un poema
su vicio entre las manos,
mi lengua lo aprisiona
lo detiene
( no soy juglar)

Soy silencio
advenimiento
en la fina línea
de una ola en retirada

Soy destierro
soy la patria
de tu cuerpo,
encrucijada

Verbo
Sustantivo
Adjetivo endemoniado


de nuevo en el ciber

Sigo esperando que alguien se digne a solucionar mi problema de teléfono, es increíble, que a estas alturas de los acontecimientos, y con ello me refiero a la evolución tecnológica, aún los servicios técnicos se demoren tanto. Lo peor es que vos querés comunicarte con una persona, y siempre te atiende una máquina. Hasta cuando tendremos que soportar los usuarios, tanta indiferencia por parte de las empresas de teléfono (en este caso)?.
En fin…
les dejo un poema de una de mis escritoras preferidas. Espero lo disfruten.
Mientras tanto yo sigo esperando…


PERMANENCIA

Duro decir:
Te amo,mira cuánto tiempo, distancia y pretensión
he puesto ante el horror de esa palabra,
esa palabra como serpiente
que viene sin hacer ruido, ronda
y se niega una, dos, tres, cuatro, muchas veces,
ahuyentándola como un mal pensamiento,
una debilidad,
un desliz,
algo que no podemos permitirnos

-ese temblor primario
que nos acerca al principio del mundo,
al lenguaje elemental del roce o el contacto,
la oscuridad de la caverna,
el hombre y la mujer
lamiéndose el espanto del estruendo-

Reconocer
ante el espejo,
la huella
la ausencia de cuerpos entrelazados hablándose.

Sentir que hay
un amor feliz
enjaulado a punta de razones,
condenado a morir de inanición,
sin darse a nadie más
obseso de un rostro inevitable.

Pasar por dias
de levantar la mano,
formar el gesto del reencuentro y arrepentirse.
No poder con el miedo,
la cobardía,
el temor al sonido de la voz.
Huir como ciervo asustado del propio corazón,
vociferando un nombre en el silencio
y hacer ruido,
llenarse de otras voces,
sólo para seguirnos desgarrando
y aumentar el espanto
de haber perdido el cielo para siempre.

por Gioconda Belli