Archivo de la categoría: General

momentos

Anuncios

poesía y esa extraña manera de decir las cosas…


Capilla de Guido Buffo

¿Cómo se reconciliará el corazón con su festín de quebrantos? Stanley Kunitz

La capilla
Cúpula. Interior

Arribamos cuando la lluvia se descolgaba del cielo. Había comenzado la visita guiada pero nos pudimos sumar. Todo parece rodeado de un misterio inevitable; certero. Sin embargo detrás de las palabras, la historia, los muros; hay un hombre: Guido Buffo, y el amor infinito por su mujer, hija, el arte, la ciencia, la naturaleza. Un hombre curioso, investigador natural, que además gustaba de compartir sus conocimientos, aunque en algunos casos, y según nos cuenta la guía, molestó mucho a estudiosos de la Universidad Nacional de Córdoba, lo que le valió la marginalidad. Según nos cuentan, nadie dentro del círculo científico, se ha dispuesto a comprobar si su experimento con el péndulo de Foucualt respecto a su detección de sismos, era acertado.

Entrar a su casa, es entrar a una partecita de su vida cotidiana; pero entrar en la capilla /cripta que guarda los restos de su mujer, hija y los suyos, es entrar en otro tiempo. Otro espacio. Un espacio y tiempo cargado de simbolismos, de reverencias, de cuidado. Cielo, estrellas, constelaciones. Luz que ingresa por pequeñas ventanitas redondas que coronan la cúpula que tiene la forma de una flor llamada capullo de cardo santo. Dos péndulos a los costados y uno central como ojos que observan a los que observan. Si uno camina alrededor del péndulo central, muy suave y despacio, te devuelve los sonidos de tus pasos amplificados, como si viajaran por una gran tubería y llegaran hasta tu oído, hasta el centro mismo de tu cuerpo. La amplitud sonora es tal, que resulta ¡mágica! ¡Podés escuchar tus pasos!

Todo allí, ha sido diseñado y construido con la guía del propio Guido Buffo.

Los murales de la cúpula fueron pintados por él y una parte quedó inconclusa, debido a su muerte. De regreso de un viaje, encuentra su casa saqueada y sus diarios donde tenía registrada investigaciones y proyectos, poemas, escritos, rotos y lanzados al arroyo que circunda el lugar. Dicen que aquel acontecimiento pudo haber provocado su muerte. Una accidente cerebro vascular.

Hay mucho para contar de este ser fuera de lo común, que además fue un docente entregado y atento. Esperemos que con el tiempo su trabajo teórico, su casa y capilla museo alcancen el cuidado y el reconocimiento que se merece. Por ahora un grupo de amigos sin fines de lucro y buscando proteger tan preciado legado junto con el municipio, hacen los que pueden.

Les dejo un par de enlaces muy interesantes.

https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/capilla-buffo-un-canto-al-amor-eterno-nid764842

http://fundacionguidobuffo.org/biografia/

https://www.capillasytemplos.com.ar/unquillo-buffo.htm

Una puerta al cielo
Péndulo central, con el que Guido Buffo podía anticipar los sismos, según su investigación.

llueve y llueve

¿Qué sucede en la tierra cuando llueve?

Se limpia el mundo. El aire.

Caen las sombras de los pensamientos, de los actos.

¿Nos renovamos?

¿Qué sucede cuando arrecia sin aliento?

Lluvia bendita, dirán unos. Maldita, otros.

¿Qué sucede con la humanidad, la naturaleza?

Sucede que los ríos crecen (me dice una vocecita por allí)

aumentan su caudal.

Se hace barro.

Los campos florecen o anegan.

El mar se empacha.

Los arboles agradecen, reverencian.

La tierra se mece y tiembla como en un orgasmo suave.

Hay gente que se moja, se resguarda,

sacan el agua que se coló por sus casas

y cuelgan la última prenda en lo alto de una lámpara,

o de la silla que hace equilibrio sobre la mesa.

O se empantanan tratando de rescatar lo imposible; mientras

los niños observan y juegan a ser remeros sobre el charco que domina

la entrada de las casas.

Otros quizás como yo, miran por la ventana y observan ese hilo de agua

que se pretende arroyo, que de tan despistado, crea una esclusa en el pasillo

para navegantes imaginados/imaginantes.





Por ejemplo, corazones que se cruzan bajo la lluvia,

terminan amándose en cualquier lugar.

Suceden tantas cosas cuando llueve…


en camino

a 17 días de este 2019, tenemos preguntas. Se escuchan respuestas.



poesía y esa extraña manera de decir las cosas…

poesía


breves estampados

corazón

corazón

escritura

escribir

 

tradición

tradición


estoy de estreno

Segunda temporada de Abuela.

Martes 16 de octubre bajo un cielo estrellado y de una belleza singular, nace Enzo, mi segundo nieto.

La familia se multiplica…  y la alegría, la ternura y la vida se entrelazan, tejiendo historias de amor, reconocimientos, renaceres.

Ya pasaré a visitarles.

secretos

Ilustración de Raquel Díaz Reguera “Abuelas de la A a la Z”

 


qué pasaría si…

 

Que pasaría-1

 

Fabio Morábito, poeta, ensayista, narrador italomexicano y la musa  de mi poema.

Me encanta su poesía y siempre me  ha llamado mucho la atención su bigote. ¿Será porque por estos lares ya no se usa casi, a menos que sea con barba?

Les dejo por aquí el poema, porque veo que ha quedado muy pequeño para su lectura, o yo veo muy poco 🙂

¿Qué pasaría si a Fabio Morábito se le cayera el bigote?

Pasaría que:

desnudos y despavoridos los poemas,  saldrían en estampida.

Algunos se aferrarían a la ropa. Otros quizá, se refugiarían detrás de los botones,

en la cremallera de la camisa, o el cuello de la campera.

Astutos unos, para no estrellarse en el suelo, descenderían hacia los bolsillos del pantalón y,

los más breves, los minúsculos importantes,

guarecerían su tintinear bajo la sombra de las orejas.

Malabaristas otros,  colgarían de sus cabellos,

jugarían con el viento.

Los aventureros, osados, descenderían

hasta la punta de sus zapatos;

y catalejo en mano

se acomodarían a observar el mundo.

Si a Fabio Morábito se le  cayera el bigote,  algunos  poemas,

ante el espanto   de la caída,

escalarían hacia los orificios de la nariz, y sin saberlo,

viajarían aireados al centro de su corazón.

Tal vez después… Su sangre.

Si a Fabio Morábito se le cayera el bigote.

 

 

 

Oigo los coches / Fabio Morábito

 

 (…)

¿Cómo le harán los pájaros

para saber en qué momento,

si se echan a volar,

no corren ya peligro?

¿Qué nervio de su vuelo

les avisa

que son de nuevo libres

entre las frondas de los árboles?


relato

 

relato