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en camino

a 17 días de este 2019, tenemos preguntas. Se escuchan respuestas.


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poesía y esa extraña manera de decir las cosas…

poesía


breves estampados

corazón

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escritura

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tradición

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estoy de estreno

Segunda temporada de Abuela.

Martes 16 de octubre bajo un cielo estrellado y de una belleza singular, nace Enzo, mi segundo nieto.

La familia se multiplica…  y la alegría, la ternura y la vida se entrelazan, tejiendo historias de amor, reconocimientos, renaceres.

Ya pasaré a visitarles.

secretos

Ilustración de Raquel Díaz Reguera “Abuelas de la A a la Z”

 


qué pasaría si…

 

Que pasaría-1

 

Fabio Morábito, poeta, ensayista, narrador italomexicano y la musa  de mi poema.

Me encanta su poesía y siempre me  ha llamado mucho la atención su bigote. ¿Será porque por estos lares ya no se usa casi, a menos que sea con barba?

Les dejo por aquí el poema, porque veo que ha quedado muy pequeño para su lectura, o yo veo muy poco 🙂

¿Qué pasaría si a Fabio Morábito se le cayera el bigote?

Pasaría que:

desnudos y despavoridos los poemas,  saldrían en estampida.

Algunos se aferrarían a la ropa. Otros quizá, se refugiarían detrás de los botones,

en la cremallera de la camisa, o el cuello de la campera.

Astutos unos, para no estrellarse en el suelo, descenderían hacia los bolsillos del pantalón y,

los más breves, los minúsculos importantes,

guarecerían su tintinear bajo la sombra de las orejas.

Malabaristas otros,  colgarían de sus cabellos,

jugarían con el viento.

Los aventureros, osados, descenderían

hasta la punta de sus zapatos;

y catalejo en mano

se acomodarían a observar el mundo.

Si a Fabio Morábito se le  cayera el bigote,  algunos  poemas,

ante el espanto   de la caída,

escalarían hacia los orificios de la nariz, y sin saberlo,

viajarían aireados al centro de su corazón.

Tal vez después… Su sangre.

Si a Fabio Morábito se le cayera el bigote.

 

 

 

Oigo los coches / Fabio Morábito

 

 (…)

¿Cómo le harán los pájaros

para saber en qué momento,

si se echan a volar,

no corren ya peligro?

¿Qué nervio de su vuelo

les avisa

que son de nuevo libres

entre las frondas de los árboles?


relato

 

relato

 


algún derrape + breves

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Indicios

¿Te conté? Trabajo en una biblioteca.. Allí los libros son habitantes eternos hasta que la humedad o los famosos pececitos de plata se empeñan contra ellos. O, hasta que amigos de lo ajeno, lo secuestran para siempre. El hecho es que muchas veces los libros contienen huellas de aquellos que los tuvieron entre sus manos. Indicios. Aparecen como por arte de magia. Así, vamos rescatando memorias extranjeras, inhóspitas, aletargadas en camas de papel.

Justamente ahora, tengo revoloteando entre mis dedos la carátula de un  casette.  ¿Cuánto hace que no uso casettes?

Me doy cuenta que no hago otra cosa que pensar en ti. Introducción de luz verde para alguien como tú que, culpable o no, y hasta que me olvides habrá de pasar un rato. Y digo un rato, por no decir un along algon time. Ya que soy el rey, y que a pesar de serlo y de tenerlo todo, tengo todo excepto a ti. No sé tú, pero yo me bajo del trono doy la media vuelta y espero hasta el día que me quieras. ¿Cómo es posible que alguien como tú, se atreva a rechazarme?
Si somos novios y sin ti, yo rey sin corona tejí una historia de amor, suave. 
Grrrrr No culpes a la noche. No culpes a la playa, no culpes a la luna ¿será que no me amas? 

¡Ay! Boleros. Qué no. No tienen nada que ver con  las boleadoras que usaban los gauchos para atrapar animales.  Los boleros son más bien canciones para atrapar corazones; y Luis Miguel era tan jovencito cuando se lanzaba al ruedo…

Huellas lectoras.


compartir

Hace unos días descubrí a Chantal Maillard y quedé prendada de su poesía; de su voz profunda. Les comparto.

Te supe frágil y desnudo…

Te supe frágil y desnudo,
tan frágil eras, tan desnudo
que se quebró tu sombra al respirar.
Abrí la puerta y las voces del agua
adoptaron la forma de tu cuerpo.
Tan leve parecías, tan al borde
de ti
que la noche aprendió
el modo de dormirse sobre el rio.

De “La otra orilla” 1990

***
Intermedio

Entre una imagen tuya
y otra imagen de ti
el mundo queda detenido.
En suspenso. Y mi vida
es ese pájaro pegado al cable
de alta tensión,
después de la descarga.

De “Lógica borrosa” 2002

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La pensadora y poeta Chantal Maillard / foto subida desde google

Fuente: a media voz

 


Relato

El cuento de las certezas  o la cereza rota
Cuentan unos ancianos del bosque que hace muchos, muchos soles y una lágrima,  vivía en la cima de una montaña una mujer más viejita que ellos. Cuentan los viejitos (que siempre andan en ojotas y sin anillos) que  llegó hace una infinidad de otoños; y que por equipaje traía una  vieja bolsa de yute. Cuentan…  que cuando cruzó el sendero  que serpentea  el bosque,  levantó los ojos. Ellos se supieron observados y bajaron las cabezas. Instante que le sirvió para levantar del suelo una cereza rota.  Siguió viaje. Cuentan  los mismos ancianos que  hace muchos soles y  muchas lunas, en la cumbre de la montaña creció un cerezo que al caer la tarde, esparce  gotas de rubíes en el aire.