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de hilos para una urdimbre…

La velocidad de los días.

A veces el cuerpo urge con sus razones. Late al compás de un corazón entorpecido por el vértigo.

¿Cómo se recorre un camino que viene enrevsado de ansiedades?        Nos faltan ojos. Ver. Sentir los pasos. A veces… detenernos para seguir. Escuchar/nos.  En la velocidad, se me antoja que el alma se ausenta. Imagino que tiene su propio ritmo. Me atrevería a decir, que ostenta el ritmo del universo; que se manifiesta en la armonía, la risa, el juego, el llanto. En el silencio, los sueños,  la comunión sexual, amorosa, en el diálogo o el debate. En ese rayo de luz filtrándose por las hojas recién nacidas del roble, en el aire diáfano, en la grieta y la sombra que dibuja mi silueta.

¿Dónde está? ¿Dónde estás?

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ovillo

escritura

 

 

de hilos para una urdimbre


algunos tuits

En agosto los vientos se deciden habitar la ciudad, y a veces se quedan más tiempo de lo que imaginamos. A veces andan como descalzos, a veces, furiosos. Es el mes de los vientos.

 

Vamos con los breves tuiteros entramados por el viento.

 

Relevo
Tanto esfuerzo por arremolinarme en tu costado, para que venga el viento y me desgrane en el aire.
***
Vecinos
Sucedió que empezamos a tejer fantasmas. El recién llegado, temeroso, desistió de talar su árbol de moras.
***
Notificada
— Si continúa haciendo escándalo en la vía pública la detengo.
— ¡Pero señor! Es el viento, que gusta de jugar con mi falda.
***
Circunstancias atenuantes
— ¿Cómo llegó hasta la playa?
— Por esos caprichos del viento.

 

La playa

Playa de Castellón. España.

 

 


Una historia, o una obra que se teje…


Cuentan que la vieron deslizándose con pasos rápidos y alongados. Dicen los más avezados, que recorría presurosa y concentrada su tela de araña. En un extremo, un bicho canasto hacía equilibrio de malabarista para no romperse el cuero, y gracias a ello cayó trampa. Un gusano de seda infectado con Alzheimer, intentaba acomodarse plácido en el otro extremo. ¿Un gusano con Alzheimer? Bueno… sí, es un cuento.                                                                                                                                                   La araña que tiene aires de artista, los va envolviendo de un extremo al otro con su tan mentada labia. Llega al bicho canasto y adula largo. Va a hacia el gusano de seda y repite con dedicación la misma tarea. En el camino va dejando palabras sedosas, imperceptibles.                                                                                                                    Al final de  la tarde, se acomoda en su trono. Piensa, todo llega a su tiempo.

Y se dedica a disfrutar de la tibieza del sol.

la tela que teje la araña

en algún rincón con paciencia espera


a veces los hilos son invisibles

Volviendo a los hilos.

Unos días atrás, me encontré con un viejo conocido. Pintor él, que estaba restaurando los murales de la vieja catedral de la ciudad. Nos pusimos a charlar sobre pintura, escultura, fotografía, literatura y sobre la situación en que se encontraba la biblioteca en la que trabajo. Fue un instante. Miró hacia adentro de la biblioteca, me miró y dijo: “vos tendrías que estar viviendo en una casa frente al mar, haciendo lo que te gusta”  Quedé perpleja. ¿Cómo lo supo? Ese es un sueño que mantengo a fuego lento, desde hace muchos años.

Luego pensé en esos  hilos invisibles que nos unen.

El resto del día no pude hacer otra cosa que pensar en sus palabras. Lo veía. Su cabello anaranjado. Sus ojos. Su rostro de hombre mayor y de haber andado mucho y bien, me resultaban casi mágicos.

A lo que no puedo explicar, lo llamo magia, misterio.

Indudablemente hay gente que nos puede leer el alma, o los deseos.

¿Te das cuenta? Otra vez invocando el alma.

Ha de ser porque estoy impregnada del libro que te mencionaba. Anam Cara. Allí menciona que los celtas creían que el cuerpo estaba en el alma, y no al revés como lo tenemos aprendido los occidentales.

Pensalo. ¿Cambia verdad?

Es gracia a ese libro y  a otras circunstancias, que de tanto en tanto logro conectar con mi alma. Ojalá pudiéramos sentirla con más frecuencia y prestarle más atención. ¿Cómo describirte lo maravilloso que se siente, sentarse a su vera?

¿Estás hablando del alma?

Sí.

¿Cómo conectar?

En verdad no lo sé. Puedo decirte que requiere quietud. Silencio.

Alma: ¿luz, reflejo, movimiento sutil? ¿Verbo?

 

de hilos para una urdimbre


alegría

Breve relato que recibió una mención honorífica en el concurso organizado por De Como Escribir; una página rica en material para aprender, leer y compartir.

 

Palimpsestos
Cuando abrió los ojos, creó el mundo.
(Silencio rotundo)
Infinidad de palimpsestos ​vuelan por el​ aire.
La atmósfera guarda​ una​ compostura ​extraña de azules y gravedad, y un sol concupiscente sonríe frente al espectáculo. De súbito, un viento furioso que no sabemos cómo ​llega​ ​a​ la historia,​ o al sueño, o a la creación,​ arrasa con​ todos​ los papiros. Desaparecen. Solo ​ uno se acuna en el aire ajeno a todo a su alrededor; hasta que empieza a caer como musitando secretos y da de lleno con los ojos que crearon el mundo.​
Lee: ¿estás segura que quieres jugar conmigo?

 

 

***

Les dejo el enlace por si desean pasar a leer a los premiados.

Concurso decomoescribir

 

 


un adelantado del tweet?

De cuando la voz viene de lejos, y parece que hubiese sido ayer que la escuchamos o leímos. Con Uds. Antonio Porchia (1885 – 1968)

 

de Voces reunidas

 

 

Tu crees que me matas. Yo creo que te suicidas.
***
Ahora tengo miedo de entrar en las cosas;
miedo de hallarlas todas justas
***
Mis cosas totalmente perdidas son aquellas que,
al perderlas yo, no las encuentran otros.
***
Todo juguete tiene derecho a romperse
***
“En su prólogo de 1978 a Voces reunidas (un libro donde se recoge la obra completa de Antonio Porchia), el autor de El Aleph escribió: “Los aforismos de este volumen van mucho más allá del texto escrito; no son un final sino un comienzo”. Algo parecido dijo Cioran sobre cuándo se empieza a hacer filosofía”.

antonio porchia2

publicado originalmente en:

http://blogs.20minutos.es/poesia/2009/06/10/voces-antonio-porchia-1885-1968/

 


retomamos la pregunta “de hilos para una urdimbre”

¿Te ha sucedido necesitar con urgencia viajar a ese espacio-geográfico etéreo que alguna vez habitó tu infancia?

****

En lo personal he sentido más de una vez esa necesidad. Quizá porque volver a ese espacio, tenga que ver con un deseo secreto de unir fragmentos. Quizá, porque esos espacios lleven en su aire la memoria de un tiempo feliz.

¿Feliz o pleno?

¿Cómo explicarías la plenitud?

Diría que es como un estado de “gracia”.

¿Estado de gracia?

Sí, lo sé, es difícil comunicar la sensación.

Entre paréntesis

Tuve que salir. Hay cosas que le competen sólo a uno. Ésta es una de ellas.

De camino aproveché para ir al supermercado. En la bolsa de las compras fui guardando pensamientos que florecían en ese espacio-tiempo de la infancia; donde la dualidad no ostenta el poder sobre el territorio del ser.

Recordé haber leído la frase de un cacique en relación a la vida toda, que decía más o menos esto: “Somos una gran telaraña. Estamos a unida a ella, por hilos invisibles. Si tocamos un solo hilo, toda  la telaraña tiembla”. Volvió a fascinarme; porque es en ese estado de “gracia” que uno logra sentir esa unión. O al menos a mí me lo parece.

Compartimos la semilla del origen.

Somos barro y agua.

Tierra y mar.

Polvo de estrellas. (Gracias Carl Sagan) 🙂

Somos el universo en una pequeñísima porción deletreando

su creación dentro de cada uno

de nosotros.

Llevamos en nuestros genes,

el Principio.

 

Soy una partícula infinitamente diminuta.
Un uni-verso dentro del universo.
 

breves twitteros

Hoy quiero ser Cronopio y mañana tal vez Fama -le dije a Cortázar en sueños. Me miró de reojo y me dio instrucciones para meditar.
Ommmm
cronopio
**

Noche.
Un bicho torito sobrevuela mi cuerpo, me roba el sueño, y lo transporta en su simulado helicóptero.
bicho torito
**
Ecografía

 

Volvimos a nacer
al latir de un corazón como semilla de uva.
Cabalgaba sueños de agua
a través de un monitor

 

 

** Las imágenes fueron tomadas de la red.

Hay momentos

donde la única escritura posible se define a través de una imagen. Todo lo que sucede fuera de la imagen, es amor, algarabía, emoción, dudas y alegría infinita  que revolotea alrededor de la niña. La niña duerme plácida. Nosotros la adoramos en silencio.
Les presento a Rosario, mi nieta recién llegada al mundo.

Rosario