Archivo de la categoría: amor

Hay momentos

donde la única escritura posible se define a través de una imagen. Todo lo que sucede fuera de la imagen, es amor, algarabía, emoción, dudas y alegría infinita  que revolotea alrededor de la niña. La niña duerme plácida. Nosotros la adoramos en silencio.
Les presento a Rosario, mi nieta recién llegada al mundo.

Rosario

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ocurrencias

Se me ocurre que los amores son como los buenos libros; si tenés suerte de dar con ese libro que despierte tu apetito por la lectura  hasta tu final ineludible; habrás amado, digo leído. Se me ocurre que si uno da con esa persona capaz de despertar en nosotros la capacidad de amar infinitamente hasta el cielo ida y vuelta; habremos leído en las huellas, los pliegues, las miradas, los gestos y los actos de cada persona que cruzó por nuestras vidas. Se me ocurre que encontrar ese libro que despierte tu amor por la lectura; es como encontrar ese amor infinito que despierta tu lectura amorosa de la vida.
Se me ocurren tantas cosas… Algunas no muy santas, otras locas como este juego que imaginé para armar historias.
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Infinitas posibilidades de armar una historia
Algo parecido al cubo Rubik, solo que en vez  de tener colores contiene las siguientes imágenes. Sonrisas, lágrimas, caras de enojo, mar, avión, sueños de terror y sueños dulces, caras de tristeza infinita, caras de enamorados, cielo, sol, luna, el planeta azul. Ah, también tenemos dos ríos, barco, tren, colectivo. Los colores del otoño, flores incandescentes, copos de nieve y lluvia fría. Un beso dulce, otro apasionado, otro de esos que se dan al aire. Caminos de tierra, senderos firmes, colgantes, boscosos. Asfalto, ciudades pequeñas y ciudades gigantes.Sillas, mesas, camas, copas, tazas.  Agua, vino, jugos frutales y soda. Cuerdas, alambres, clavos, martillos. Madera, papel, bolígrafo, lápiz negro y lápices de colores y un cubo que completa el gran cubo, que no tiene nada, representación del vacío o el silencio. Pájaros, animales y uno que contiene la palabra Dios. Ahora queda cerrar los ojos y efectuar siete movimientos. A partir de allí nace la historia.
¿Misterio? ¿Destino? O ¿causalidad?
Te toca jugar.

Tipos de amor.

 


Amores consecuentes: bien es sabido que no van para ningún lado, pero no importa.

Amores constreñidos: viven apretados, reprimidos, ansiosos del fluído que los libere o los condene.

Amores inconscientes: propio de los adolescentes, con sus consabidas consecuencias, aunque la adolescencia puede continuarse en el tiempo.

Amores incorrectos: uno de los dos está mal acentuado, o mal ubicado.

Amores simulados: las máscaras son las protagonistas.

Amores lujuriosos: todos los dioses del Olimpo y porque no de algún que otro campus, descienden a los aposentos. Reina Dionisio, Eros, Venus y quién sabe quién más.

Amores poderosos: uno de los dos tiene el poder ¿será He-man o la chica super-poderosa?

Amores aireados: son como esos chocolates que, cuando te lo llevás a la boca se deshace.

Amores preciosos: difíciles de alcanzar; sobre todo si brillan tras un escaparate. No imposible.

Amores incondicionales: están tan condicionados, que no hay forma de escaparse.

Amores ciegos-sordomudos: imposible comunicarse.

Amores incongruentes: sus coordenadas escapan a toda forma de coherencia.

Amores a todo terreno: no hay nada que los detenga, esos me gustan mucho, pueden transitar valles, ríos, montañas y regresar al hogar.

Amores perros: viven ladrándose.

Amores silenciosos: brillan en la ausencia.

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Hay más, muchísimos más; pero por hoy dejamos acá.

Historia de un desamor

Fue tanto el amor que sintió por Cubo, que lo único que anhelaba era pasar tiempo a su lado. A cubo no le venía en gracia, pero algo le gustaba. Esfera se desvivía, tanto, que fue perdiendo cuerpo en su empeño por conquistarlo. Mientras más tiempo pasaba pensando como enamorarlo, más se adelgazaba. En la misma medida se olvidaba y postergaba a sí misma.
Cuando quiso darse cuenta, Cubo la había incorporado a su vida y ella ya era un punto diminuto en el centro de Cubo. Al principio Esfera se sintió feliz, y Cubo también. Él tenía su centro y ella era el centro. Pero el tiempo pasó y Esfera comenzó a angustiarse. Lloraba. No sabía por qué; a Cubo esto le molestaba. Algo inundaba su centro, y su centro naufragaba. Esfera por ser el centro de otro, había desdibujado su forma, vale decir, su esencia. Cubo, al tener su centro apoyado en Esfera, se había vuelto acomodaticio, por ende, inseguro. Uno se perdía en las orillas de la depresión, el otro se perdía en las orillas de la vanidad.
Ambos naufragaron en la soledad de sus egos.


poesía y esa extraña manera de decir las cosas…

Y si me encuentras así
sin aliento
descalza
y con alas inventadas
considera la posibilidad
que se trate de un amor.
No cabe en un cuento.

Y si me encuentras
desnuda
otoñal
intoxicada
supón
que entre sorbo y sorbo
pasé toda la noche
hablando con vos.

Por sobre todas las cosas
no dudes.
Mírame
y cuando te veas
sabrás
lo que te digo.


poesía y esa extraña manera de decir las cosas…

he llegado hasta aquí

a parir un viejo amor,

un amor rebelde

inquisitivo

vuelto espejo



nació

de las profundidades del mar

en las grutas adormiladas

en la espesura de un cielo

desconocido



un amor

del que fuí su mayor discípula,

la única,

ha quien estaba destinado



un amor que me enseñó a

a caminar mis sombras,

mis dobleces

y pequeñeces



he venido hasta aquí

a confirmarlo

a transformarlo

en brisa



y que el trino de los pájaros

se lo lleve

prendido de flores

a un lugar mejor









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foto tomada del banco de imágenes gratuitashttp://trinixy.ru/40904-krasivye-lesa-22-foto.html


poesía y esa extraña manera de decir las cosas…


Amordazar

eso es lo que hago cuando te veo…

Amordazar
el aire,
el sentimiento
la piel/ el cuerpo
Me vendo los ojos para no mirarte
desde adentro
me traiciono a corazón abierto.

Amordazar
eso es lo que hago cuando te veo…

Amordazar
la mujer
la hembra
el alma
y las manos

Amordazar
los labios
la lengua
que tonta naufraga
sobre palabras sin sentido,
sólo por tocar la tuya

Amordazar
es lo que hago cuando te veo…

Amordazar la mente
para que no crea
no se ilusione
no se engañe y se engaña
Amordazar
cada parte de mi ser
cada molécula de vida
de instinto
de sed…

todo porque no te vayas
por no asustarte
y la asustada soy yo

Amordazar
la fuerza de este amor
que me empuja hacia vos

¡pero ya no más!
no más entumecer,
no más vendas en los ojos
en la boca
en la piel
en la vida,
que es esta vida mía
que se mezcla tanto
con la tuya

Obra:

Série Obras do Temp(l)o

Henrique Gabriel


poesía y esa extraña manera de decir las cosas…


Es una búsqueda, un descender

sorprender al instinto, la intuición
en las celdas del depredador…
liberarlos.
Conocer palmo a palmo,
el rostro del enemigo
que vive dentro y fuera de nosotros
Enredarnos
con nuestros propios huesos
y construir desde la textura ósea,
el amor con otro
Desarmar los odios, los rencores,
para dar espacio a la luz
y así, en plena tarea,
que el rayo de la vida
encienda la esencia
e ilumine lo que ya tenía vida.


La pequeña escultura que ven, es parte de un trabajo que hice, hace más de seis años, en arcilla, sobre el libro de Clarissa Pinkola Estés, “Mujeres que corren con los lobos”
Si quieren ver más, los invito a pasar por aquí http://www.cayomecenas.com/mecenas1739.htm

Esta foto y las que podrán ver en la página que les menciono, las realizó Carlos Piérola.

caza deportiva

¿A quien mata el cazador por deporte, cuando mata?
¿Mata la paz que no consigue?
¿El vuelo que su cobardía censuró?¿El amor que sintió pero ignoró?
¿Las lágrimas que no lloró?
¿La vida que no vivió?
¿La rabia camuflada?
¿El cielo que no pudo horadar, ni sentir, ni rozar?
¿A quien mata el cazador por deporte cuando mata?
¿Mata la furia de sus sueños rotos?
¿La libertad que se negó?
¿La supremacía de un diminuto ser ante su ser?
¿A quien mata?
¿Se mata a sí mismo?

poesía mínima

I

Levanta un muro
su corazón atizado,
guarda en un rincón oscuro
un amor sin cuerpo
sin ley

II
Desparramo besos
sobre el papel.
Escribo tu nombre
sobre mi piel,
todo se escurre
no hay amor que lo
contenga.

III
Recuerdo
Crisálida a punto de estallar
Cándida mariposa
revoloteando
entre los límites de mi mente

Obra
Límites
María Marta Guzzetti