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de regreso

Regreso bienaventurado. Parece que se agranda la familia. Sí, seré abuela (yaya). Aquí mi primer poema para él o ella.

 

 

Se descolgó del cielo con ayuda.

Es una estrella.

Hasta que madure deberá refugiarse en aguas cálidas, fecundas.

Las pequeñas estrellas son así.

Han de brillar una vez  recorrido el camino.

 

Se descolgó del cielo con ayuda.

Se gesta.

Afuera la alegría que libera su llegada

va encendiendo corazones.

Aún no brilla en todo su esplendor,

pero  Ilumina.

No podría nunca imaginar el afuera.

Miles de brazos y corazones le darán la bienvenida.

Es la primera estrellita en mucho tiempo.

Hacía años que en la familia no veíamos  surgir una.

Una que nos recordara lo maravillosa que es la vida.

Mientras crece, sus padres ungidos en la rueda del amor,

preparan el nido para su llegada.

Todo brilla. Es luz, colores. Bendición.

Bendición que es oración y agradecimiento.

Oración amorosa para ellos que la contienen

y la esperan desde hace tanto tiempo.

Está creciendo silenciosa.

 

Se descolgó del cielo con ayuda.

Va tomando forma.

En breve iluminará su espacio.

¿Nosotros?

Nosotros agradecidos de su presencia única e irrefutable.


poesía y esa extraña manera de decir las cosas…

que mi sexo huela
salvaje
césped recién cortado
tierra mojada.
que mis axilas
aromas de noches
amantes,
desprendan vocablos
lavandas
destellen gotas de mar.
que mis pechos
arrullen su verdad
dulce
alimenten el amor.
la vastedad
y el deseo
que mi piel…
mi piel
sucedánea del alma
bosque impostergable,
cautive tus sentidos.

la mirada de Fermín

me desbarata,
y me desata.
me hace niña, vieja
con arrugas en la frente
y la nariz, 
es una pasa de uva con barniz


la mirada de Fermín
me lleva el alma
tiene poder sobre mí,
me vuelvo ardilla,
aprendiz,
gallo que camina
y grita pio pio pi


la mirada de  Fermín,
en su diminuta naturaleza
me confirma una vez más
la vida
y yo…
me vuelvo un payaso


Poesía y esa extraña manera de decir las cosas…


Quiero tu mirada
que sujeta a mil mandatos
se escapa de tu alma
porque llama
aniquila
me interroga y desbarata
porque provoca
me vacila
me dispone
me supone
y me propone
porque dice mil razones
pero esconde
pero sobre todo
porque vuela
cuando alcanza mi mirada

Pero ay!

no quiero tu mirada
que sujeta a mil mandatos
nos silencia
nos congela
y dueña de un juego eterno
se disfraza
No la quiero
porque inventada
nos roba el alma
Obra: Atrapado en la imaginación
Héctor Antonio Solano Lamphar