Archivo del Autor: nelida©

#manifiestovotante

Sin título

Anuncios

seguimos tejiendo ¿Dónde anida tu alma?

Constelación
Sí, hoy.
Golondrinas.
Golondrinas
como estrellas estampadas
en la noche.
Algunas con los ojitos cerrados,
otras,
con las alas
dibujando profecías.

 

Sí, hoy.
Cuando nidos invisibles
reclaman su
pedacito de cielo.

 

 

El cielo, las constelaciones, los pájaros. Todo podría asociarse al alma.
Un colibrí.
El amarillo del otoño.
La sonrisa del bebé. Su mirada curiosa.
Las manos cansadas y rugosas de los ancianos, que a pesar del tiempo, siguen creando, tejiendo vida.
La gota única e impertinente de la última lluvia.
Lo servicial de nuestros animales.
Los abrazos subversivos.
Todos los besos. Menos los insulsos.
La ternura.
La sonrisa.
Las lágrimas.
La tenue y silenciosa luz  de una vela.
La invocación de la música.
La entrega abierta  y confiada al cuerpo  de tu amado/a.
El sendero de un bosque llovido.
Esa línea que te transporta lejos de donde estás leyendo.
Tantas.

 

¿Dónde anida tu alma?
Mientras escribo, escucho a Ludovico Einaudi, te lo recomiendo.

 

 

 

 

 

 

 

 


Apostar por la vida

Pensaba subir un texto; pero luego una amiga me mandó un microrrelato de Galeano, que no es este, y me dije:  sí cipoletta, algo de Galeano que nos reconcilie las ganas de seguir apostando por la vida humana.

 

 

El mundo por Eduardo Galeano
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. El mundo es eso -reveló- Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

 

Seamos fueguitos estemos donde estemos, que en tiempos tan oscuros nos hace falta luz, mucha.

breves, brevísimos

Serendipia

 

Río verde
mucho.
Río bajo
y acabo bebiéndome
el mar.

 

Dar-se-cuenta

 

El corazón renueva sus alas cuando la tierra tiembla.
(cuando los temblores en México)

 

Greenwich

 

Alcanzó su boca con claridad meridiana.

 

Céfiro

 

Se enredó en mi pelo
Acunó sueños en el cuenco de mis manos
Lamió mi rostro noctámbulo
Nunca supo cuánto ame sus caricias
 (el viento sigue haciendo de las suyas)

 

 

El Tajamar de mi ciudad

Amanece. El viento está en calma y comienza asomarse la primavera.

En la foto “El Tajamar”. Lago artificial, ícono de la ciudad de Alta Gracia, diseñado  por los Jesuitas y construido por los indios (pueblos originarios) de la zona, para regar los huertos y quinta de alrededores.
Hoy, es un bello lugar para descansar, leer o simplemente dejarse estar.

de hilos para una urdimbre…

La velocidad de los días.

A veces el cuerpo urge con sus razones. Late al compás de un corazón entorpecido por el vértigo.

¿Cómo se recorre un camino que viene enrevsado de ansiedades?        Nos faltan ojos. Ver. Sentir los pasos. A veces… detenernos para seguir. Escuchar/nos.  En la velocidad, se me antoja que el alma se ausenta. Imagino que tiene su propio ritmo. Me atrevería a decir, que ostenta el ritmo del universo; que se manifiesta en la armonía, la risa, el juego, el llanto. En el silencio, los sueños,  la comunión sexual, amorosa, en el diálogo o el debate. En ese rayo de luz filtrándose por las hojas recién nacidas del roble, en el aire diáfano, en la grieta y la sombra que dibuja mi silueta.

¿Dónde está? ¿Dónde estás?


ovillo

escritura

 

 

de hilos para una urdimbre


algunos tuits

En agosto los vientos se deciden habitar la ciudad, y a veces se quedan más tiempo de lo que imaginamos. A veces andan como descalzos, a veces, furiosos. Es el mes de los vientos.

 

Vamos con los breves tuiteros entramados por el viento.

 

Relevo
Tanto esfuerzo por arremolinarme en tu costado, para que venga el viento y me desgrane en el aire.
***
Vecinos
Sucedió que empezamos a tejer fantasmas. El recién llegado, temeroso, desistió de talar su árbol de moras.
***
Notificada
— Si continúa haciendo escándalo en la vía pública la detengo.
— ¡Pero señor! Es el viento, que gusta de jugar con mi falda.
***
Circunstancias atenuantes
— ¿Cómo llegó hasta la playa?
— Por esos caprichos del viento.

 

La playa

Playa de Castellón. España.

 

 


Una historia, o una obra que se teje…


Cuentan que la vieron deslizándose con pasos rápidos y alongados. Dicen los más avezados, que recorría presurosa y concentrada su tela de araña. En un extremo, un bicho canasto hacía equilibrio de malabarista para no romperse el cuero, y gracias a ello cayó trampa. Un gusano de seda infectado con Alzheimer, intentaba acomodarse plácido en el otro extremo. ¿Un gusano con Alzheimer? Bueno… sí, es un cuento.                                                                                                                                                   La araña que tiene aires de artista, los va envolviendo de un extremo al otro con su tan mentada labia. Llega al bicho canasto y adula largo. Va a hacia el gusano de seda y repite con dedicación la misma tarea. En el camino va dejando palabras sedosas, imperceptibles.                                                                                                                    Al final de  la tarde, se acomoda en su trono. Piensa, todo llega a su tiempo.

Y se dedica a disfrutar de la tibieza del sol.

la tela que teje la araña

en algún rincón con paciencia espera


a veces los hilos son invisibles

Volviendo a los hilos.

Unos días atrás, me encontré con un viejo conocido. Pintor él, que estaba restaurando los murales de la vieja catedral de la ciudad. Nos pusimos a charlar sobre pintura, escultura, fotografía, literatura y sobre la situación en que se encontraba la biblioteca en la que trabajo. Fue un instante. Miró hacia adentro de la biblioteca, me miró y dijo: “vos tendrías que estar viviendo en una casa frente al mar, haciendo lo que te gusta”  Quedé perpleja. ¿Cómo lo supo? Ese es un sueño que mantengo a fuego lento, desde hace muchos años.

Luego pensé en esos  hilos invisibles que nos unen.

El resto del día no pude hacer otra cosa que pensar en sus palabras. Lo veía. Su cabello anaranjado. Sus ojos. Su rostro de hombre mayor y de haber andado mucho y bien, me resultaban casi mágicos.

A lo que no puedo explicar, lo llamo magia, misterio.

Indudablemente hay gente que nos puede leer el alma, o los deseos.

¿Te das cuenta? Otra vez invocando el alma.

Ha de ser porque estoy impregnada del libro que te mencionaba. Anam Cara. Allí menciona que los celtas creían que el cuerpo estaba en el alma, y no al revés como lo tenemos aprendido los occidentales.

Pensalo. ¿Cambia verdad?

Es gracia a ese libro y  a otras circunstancias, que de tanto en tanto logro conectar con mi alma. Ojalá pudiéramos sentirla con más frecuencia y prestarle más atención. ¿Cómo describirte lo maravilloso que se siente, sentarse a su vera?

¿Estás hablando del alma?

Sí.

¿Cómo conectar?

En verdad no lo sé. Puedo decirte que requiere quietud. Silencio.

Alma: ¿luz, reflejo, movimiento sutil? ¿Verbo?

 

de hilos para una urdimbre


alegría

Breve relato que recibió una mención honorífica en el concurso organizado por De Como Escribir; una página rica en material para aprender, leer y compartir.

 

Palimpsestos
Cuando abrió los ojos, creó el mundo.
(Silencio rotundo)
Infinidad de palimpsestos ​vuelan por el​ aire.
La atmósfera guarda​ una​ compostura ​extraña de azules y gravedad, y un sol concupiscente sonríe frente al espectáculo. De súbito, un viento furioso que no sabemos cómo ​llega​ ​a​ la historia,​ o al sueño, o a la creación,​ arrasa con​ todos​ los papiros. Desaparecen. Solo ​ uno se acuna en el aire ajeno a todo a su alrededor; hasta que empieza a caer como musitando secretos y da de lleno con los ojos que crearon el mundo.​
Lee: ¿estás segura que quieres jugar conmigo?

 

 

***

Les dejo el enlace por si desean pasar a leer a los premiados.

Concurso decomoescribir