el postre, todo vuestro!

El espejo que no podía dormir
La oveja negra y demás fábulas
Augusto Monterroso

Había una vez un espejo de mano que cuando se quedaba solo y nadie se veía en él se sentía de lo peor, como que no existía, y quizá tenía razón; pero los otros espejos se burlaban de él, y cuando por las noches los guardaban en el mismo cajón del tocador dormían a pierna suelta satisfechos, ajenos a la preocupación del neurótico.

tomado de Punto de Lectura, S.L. 2007

Epitafio encontrado en el cementerio Monte Parnaso de San Blas, S.B.
Minicuento
Augusto Monterroso

Escribió un drama: dijeron que se creía Shakespeare;
Escribió una novela: dijeron que se creía Proust;
Escribió un cuento: dijeron que se creía Chejov;
Escribió una carta: dijeron que se creía Lord Chesterfield;
Escribió un diario: dijeron que se creía Pavese;
Escribió una despedida: dijeron que se creía Cervantes;
Dejo de escribir: dijeron que se creía Rimbaud;
Escribió un epitafio: dijeron que se creía difunto.

Tomado de La letra e, México, Era, 1987.

Si les gustó en otro momento les traigo más!

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