algún derrape + breves

vendaval1

IMG_20180801_221227_654

 

Anuncios

Indicios

¿Te conté? Trabajo en una biblioteca.. Allí los libros son habitantes eternos hasta que la humedad o los famosos pececitos de plata se empeñan contra ellos. O, hasta que amigos de lo ajeno, lo secuestran para siempre. El hecho es que muchas veces los libros contienen huellas de aquellos que los tuvieron entre sus manos. Indicios. Aparecen como por arte de magia. Así, vamos rescatando memorias extranjeras, inhóspitas, aletargadas en camas de papel.

Justamente ahora, tengo revoloteando entre mis dedos la carátula de un  casette.  ¿Cuánto hace que no uso casettes?

Me doy cuenta que no hago otra cosa que pensar en ti. Introducción de luz verde para alguien como tú que, culpable o no, y hasta que me olvides habrá de pasar un rato. Y digo un rato, por no decir un along algon time. Ya que soy el rey, y que a pesar de serlo y de tenerlo todo, tengo todo excepto a ti. No sé tú, pero yo me bajo del trono doy la media vuelta y espero hasta el día que me quieras. ¿Cómo es posible que alguien como tú, se atreva a rechazarme?
Si somos novios y sin ti, yo rey sin corona tejí una historia de amor, suave. 
Grrrrr No culpes a la noche. No culpes a la playa, no culpes a la luna ¿será que no me amas? 

¡Ay! Boleros. Qué no. No tienen nada que ver con  las boleadoras que usaban los gauchos para atrapar animales.  Los boleros son más bien canciones para atrapar corazones; y Luis Miguel era tan jovencito cuando se lanzaba al ruedo…

Huellas lectoras.


compartir

Hace unos días descubrí a Chantal Maillard y quedé prendada de su poesía; de su voz profunda. Les comparto.

Te supe frágil y desnudo…

Te supe frágil y desnudo,
tan frágil eras, tan desnudo
que se quebró tu sombra al respirar.
Abrí la puerta y las voces del agua
adoptaron la forma de tu cuerpo.
Tan leve parecías, tan al borde
de ti
que la noche aprendió
el modo de dormirse sobre el rio.

De “La otra orilla” 1990

***
Intermedio

Entre una imagen tuya
y otra imagen de ti
el mundo queda detenido.
En suspenso. Y mi vida
es ese pájaro pegado al cable
de alta tensión,
después de la descarga.

De “Lógica borrosa” 2002

pensadora-poeta-Chantal-Maillard-Bruselas_1175892901_73027728_667x375

La pensadora y poeta Chantal Maillard / foto subida desde google

Fuente: a media voz

 


Relato

El cuento de las certezas  o la cereza rota
Cuentan unos ancianos del bosque que hace muchos, muchos soles y una lágrima,  vivía en la cima de una montaña una mujer más viejita que ellos. Cuentan los viejitos (que siempre andan en ojotas y sin anillos) que  llegó hace una infinidad de otoños; y que por equipaje traía una  vieja bolsa de yute. Cuentan…  que cuando cruzó el sendero  que serpentea  el bosque,  levantó los ojos. Ellos se supieron observados y bajaron las cabezas. Instante que le sirvió para levantar del suelo una cereza rota.  Siguió viaje. Cuentan  los mismos ancianos que  hace muchos soles y  muchas lunas, en la cumbre de la montaña creció un cerezo que al caer la tarde, esparce  gotas de rubíes en el aire.

Alfonsina Storni

El 29 de mayo 1892 Alfonsina Storni, poeta argentina que revolucionó la escritura latinoamericana según los entendidos; hubiese cumplido 126 años.

Nació en Suiza. A los pocos años se mudaron a Argentina. Tuvo varias profesiones. Maestra, periodista, actriz; y trabajos muy disímiles.

alfonsina-storni-01

Aquí les comparto un poema que escribiera luego de haberse transformado en madre soltera, en una época que ello, era no menos que escandaloso. Infame.

LA LOBA (De La inquietud del rosal, 1916)

Yo soy como la loba.
Quebré con el rebaño
Y me fui a la montaña
Fatigada del llano.

Yo tengo un hijo fruto del amor, de amor sin ley,
Que no pude ser como las otras, casta de buey
Con yugo al cuello; ¡libre se eleve mi cabeza!
Yo quiero con mis manos apartar la maleza.

Mirad cómo se ríen y cómo me señalan
Porque lo digo así: (Las ovejitas balan
Porque ven que una loba ha entrado en el corral
Y saben que las lobas vienen del matorral).

¡Pobrecitas y mansas ovejas del rebaño!
No temáis a la loba, ella no os hará daño.
Pero tampoco riáis, que sus dientes son finos
¡Y en el bosque aprendieron sus manejos felinos!

No os robará la loba al pastor, no os inquietéis;
Yo sé que alguien lo dijo y vosotras lo creéis
Pero sin fundamento, que no sabe robar
Esa loba; ¡sus dientes son armas de matar!

Ha entrado en el corral porque sí, porque gusta
De ver cómo al llegar el rebaño se asusta,
Y cómo disimula con risas su temor
Bosquejando en el gesto un extraño escozor…

Id si acaso podéis frente a frente a la loba
Y robadle el cachorro; no vayáis en la boba
Conjunción de un rebaño ni llevéis un pastor…
¡Id solas! ¡Fuerza a fuerza oponed el valor!

Ovejitas, mostradme los dientes. ¡Qué pequeños!
No podréis, pobrecitas, caminar sin los dueños
Por la montaña abrupta, que si el tigre os acecha
No sabréis defenderos, moriréis en la brecha.

Yo soy como la loba. Ando sola y me río
Del rebaño. El sustento me lo gano y es mío
Donde quiera que sea, que yo tengo una mano
Que sabe trabajar y un cerebro que es sano.

La que pueda seguirme que se venga conmigo.
Pero yo estoy de pie, de frente al enemigo,
La vida, y no temo su arrebato fatal
Porque tengo en la mano siempre pronto un puñal.

El hijo y después yo y después… ¡lo que sea!
Aquello que me llame más pronto a la pelea.
A veces la ilusión de un capullo de amor
Que yo sé malograr antes que se haga flor.

Yo soy como la loba,
Quebré con el rebaño
Y me fui a la montaña
Fatigada del llano.


las preguntas

¿Cuál habrá sido la primera palabra que se colgó de la boca de nuestros ancestros?

¿Qué habrán creído  les sucedía, cuando lloraron o rieron por primera vez?

Y si sucedió. ¿Qué gesto, movimiento los habrá provocado?

Si la crueldad y la maldad  no existen en la naturaleza como algo premeditado, ¿dónde principia el mal en el ser humano? ¿Qué lo originó?

Porque hasta donde sé, el único en pergeñar, diseñar el mal y el sufrimiento a otro ser vivo, es la raza humana.

Somos capaces de increíbles hazañas, de cosas maravillosas; pero tristemente de lo peor. De crueldades inimaginables, inenarrables.

Me interesa su raíz.

 

de hilos para una urdimbre
Te estoy mirando

Te estoy mirando


breves, brevísimos

Entrevista
-¿Por qué te gusta tanto fotografiar pies?
-¿Será porque aún late con fuerza el simio que una vez fui?
***
Amor
Es un tema que podría llevarnos miles de vientos discutir.
***
Madrugar
Abrir los ojos luego de haber soñado que en verdad me querías.
***
Sortilegio
Con los ojos pegados. Y el espíritu por ver.
***
Ángel
Derrapó por las nubes. Cayó del cielo.
***
Alzmereír
Había una vez… No recuerdo qué.
¡Maldito! Alzheimer.

***

La yapa

leer desparejo

Culpable


 

 

 


Ay!! Libros

Hoy les traigo un pedacito del libro que estoy leyendo.  No diré mucho, ya que soy de las que creen que, es mejor que cada quien deguste, saboree o no,  a su propio ritmo.
Me pasa muchas veces, que algunos libros me llaman. Sí. Hay algo en ellos…  Las tapas, los títulos, autores (conocidos o desconocidos) que me gritan desde su silencio gráfico. Desde la mesa de saldos o los anaqueles de la biblioteca. Y ahí estamos. Otra vez.
Lo tomo. Miro. Le doy vueltas del derecho y del revés. Abro y leo al azar. Nos leemos. Coqueteamos.  Terminamos  por gustarnos. Me lo llevo.
Comienza  una historia de dos.
El libro y yo
Zambullirse en él, fue nadar como el salmón. Ahogarse. Salir a la superficie. Llegar a un remanso y descansar para volver a sumergirme en aguas frías, transparentes.  Aguas reveladoras.
Les dejo un  párrafo de ese río/libro que es “El rey se inclina y mata de Herta Müller” Ediciones Siruela

 

Cada lengua tiene sus propios ojos
En la lengua de mi pueblo –así me lo parecía de niña– todo   el mundo a mi alrededor disponía de las palabras para aplicarlas directamente a las cosas que designaban. Las cosas se llamaban justo como lo que eran y eran justo como se llamaban. Un acuerdo cerrado para siempre. Para la mayoría de la gente no había ningún resquicio entre palabra y objeto a través del cual mirar para toparse con la nada, como si uno se escurriera de su propia piel y cayera en el vacío. Las acciones cotidianas eran instintivas, trabajo manual aprendido sin palabras, la cabeza no acompañaba a las manos por sus caminos pero tampoco tenía caminos propios, distintos. La cabeza estaba para dar soporte a los ojos y oídos, que sí hacían falta para trabajar. El dicho popular: «Tiene la cabeza sobre los hombros para que, cuando llueve, no le entre agua por el cuello» podía aplicarse a la vida cotidiana de todos. ¿O acaso no? ¿Por qué si no, cuando era invierno y no se podía hacer nada a la intemperie, cuando mi padre pasaba días y días borracho como una cuba, aconsejaría mi abuela a mi madre: «Cuando creas que no aguantas más, ponte a organizar el armario»? (…)

9788498414288_L38_04_l

«A menudo me preguntan por qué en mis textos aparece tanto el rey y tan raras veces el dictador. La palabra «rey» suena suave. Y a menudo me preguntan por qué en mis textos aparece tanto el peluquero. El peluquero mide los cabellos, y los cabellos miden la vida.» Herta Müller


Relato

… de cómo Filomena intenta saber

 

Duerme sobre la orilla del río que cruza el pueblo, un viejito tan viejito como el cielo.
Cuentan, que cuando todos encienden candelas  en sus hogares, él sale a la noche como quien sale a la vida.
Ungido de  papeles y caña de pescar,  se desplaza por el bosque en busca de una historia que valga contar.
Llega al filo del río. Se sienta. Enciende su lámpara y se lanza a la tarea.
A veces se duerme.  A veces logra pescar un par de palabras. Otras, extensas estrofas sin puntos ni comas. Metáforas. Versos de reverso.
Hay noches  que llega a su cabaña con papeles llenos  de garabatos ininteligibles; dibujos extraños.
Una niña de ojos gigantes lo observa desde su pequeña estatura.  Piensa: ¿qué hará falta, además de útiles; para ser un armador amador de historia?

retomamos los hilos

La tarde y su silencio amarillo
frente a un sol de otoño
en retirada.

 

En el fresno que se yergue frente a la ventana,
un nido protege la vida.
El viento lo acuna

 

Tiempo de preparar la tierra. Abonarla. Reservarla, y cuando llegue el momento
Lanzar al aire semillas, sueños,  proyectos.
Luego habrá que regar, cuidar, desmalezar
para que vengan fuertes
y generosos los frutos.

 

Y todo se cocerá en la oscuridad del vientre-nido.
Tierra vientre nido
Mar vientre nido
Útero vientre nido
Grieta vientre nido
Cuerpo vientre nido
Mente vientre nido
Todo se está gestando, se está naciendo y muere; para volver a empezar.
Ciclos.

 

Creo, y estoy haciendo un vuelo rasante sobre la naturaleza; que la vida toda principia en la oscuridad.
¿Se dan cuenta?
¿Qué fue primero; el huevo o el nido?

Nidos / nelida©