alguien dentro mío pregunta

¿Escribís el dolor?
No. Hay demasiado dolor dando vueltas por el mundo; para que sumarle uno más. Aunque en honor a la verdad… alguna que otra vez, he llorado letras-dolor-rabia en el papel.
¿Se puede escribir el dolor?
¿Se puede? No lo creo.
¿Por qué?
Porque es muy íntimo. Si lo has vivido, sabés que se siente como una puñalada en el pecho.  ¿Te das cuenta que utilizo una metáfora para poder contarlo? Mil metáforas distintas e iguales en su sentido  no podrían explicar lo que se siente, sea dolor, amor, felicidad, ternura, fiereza. Lo podemos imaginar, pero la única manera de saber de qué se trata, será vivirlo.
Otro ejemplo.
Quiero contarte lo que sentí al conocer a una determinada persona, que quiero mucho. Entonces te digo “conocerlo fue como tocar el cielo con las manos”
¿Has tocado el cielo con las manos?
La palabra además de la comunicación cotidiana, también nos sirve para crear mundos  metafóricos que puedan decir lo imaginado o sentido, sobre todo si hablamos de poesía.La palabra es canal, medio, herramienta. Nunca la experiencia en sí.
¿Por qué escribís?
Porque en la escritura puedo puedo vislumbrar-me, en partes, como un espejo roto.
Calidoscopio de yoes.
Sí y no. Si fuésemos exactamente igual a todos los días ¿cómo sería posible el nacimiento, el crecimiento, incluso la misma muerte? ¿Podemos decir que estamos vivos? ¿Te has puesto a  pensar que el nacimiento implica una pequeña muerte? Pasamos de un estado líquido a uno gaseoso. Parece increíble.
Otro ejemplo. ¿Cómo hacerte sentir lo que siento, bajo este fresno inconmensurable vestido de otoño. Jugando sus amarillos con mi cuerpo. Perfumando con sus ocres la piel? Aromas de la tierra en su descenso.
¿Cómo?
Dice Cortázar: 
“Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma”. ….

***

de hilos para una urdimbre

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un paréntesis, para contarles una travesía.

 

Antes de partir a la gran ciudad, inconscientemente he colocado en mis ojos una videocámara.
Una amiga de una amiga me ha advertido que lleve mucha paciencia. Ha dicho: “las colas son eternas y solo entregan 100 números”
Les advierto: estamos en Argentina. El país donde todo es posible. Soy una de sus millones de ciudadanos. Tierra hermosa.
Luego de cuatro meses de andar circulando entre Aduana Buenos Aires y Aduana Córdoba; recibí una notificación del Correo Argentino en la que me informaban que debía retirar en la casa central (léase Córdoba Capital), un paquete que venía desde muy lejos, desde el otro lado del charco y más allá.
Sabía que era un libro, porque mi amigo,  autor de tan bello presente, me escribió preguntándome  si lo había recibido. Que conste que el envío fue realizado allá por septiembre de 2016.
En dicha notificación decía que debía presentarme en la oficina de Aduana del Correo Argentino;  abonar $100 y qué,  por cada día de retención del paquete en depósito me cobrarían $10.
Investigué si correspondía pagar; no porque me fuera hacer más pobre o menos rica, sino porque me latía estafa. Unos me dijeron que no y otros que era la comisión del correo por la gestión. Preguntas:
¿Qué gestión? ¿Acaso no se supone que el correo está para eso, para hacerte llegar a tu casa lo que te envían, salvo que sean compras o cajas muy  pesadas?
En fin… Allá fui.
7.45 hs. La fila a esa altura alcanza los 50 metros; para cuando se decidieron a atendernos y hacer entrega de los números, eran las 9.30.
Fui nominada con el número 69. A esperar de nuevo.
A eso de las 12 estaba dentro de la oficina, que por cierto, es bastante deprimente. El espacio es reducido y no hay baños para los que allí esperamos como mansos borregos. Sí,  mansos borregos. Todos haciendo gala de una paciencia infinita y con unas ganas locas de salir de allí.
El calor aprieta y un ventilador gigante como molino de viento, apacigua el ambiente caldeado. Los ánimos van subiendo de temperatura. Nos vamos desgranando gota a gota.
El policía de turno se cree emperador, y habla de muy mal  modo a quien pregunta o quiere saber.
Nos miramos, nos quejamos en voz baja, y nos reímos porque no lo podemos creer. Somos los borregos de una burocracia irrespetuosa, de un sistema que no tiene por objetivo, el bien ciudadano ni de su tierra.
Por fin me llaman. Dos veces.  Lo hacen desde el fondo y no se entiende mucho.
Llego al escritorio de empleado y saludo. Me mira como si fuese de otro planeta, y creo que eso, saludarlo, acrecienta su cara de culo. Sin mirarme me pide la declaración jurada simplificada. Le respondo con tintes de enojo,  que no la necesito porque lo que me envían es un libro. Otra vez la cara de culo.
Toma el paquete de muy mala gana y de repente saca una trincheta de no sé dónde y lo abre como si estuviese abriendo la panza de un pescado. Mis ojos se cayeron del espanto. Temía por el libro. Me mira y balbucea no sé qué cosa.  Lo sigo en estado de trance.
Vuelve de dejar el paquete en un estante y me dice (siempre de muy mal humor) a la fila para que se lo entreguen.
Cuando llego a la otra sección de la fábrica de borregos, pregunto: ¿Por qué no me enviaron el libro a casa?  Silencio
¿Por qué debo pagar los $100? -Gestión del correo-.
¿Me podés dar el ticket? –Sí-.
Salgo airosa y con el libro entre mis brazos. Antes me he puesto de acuerdo con las chicas que estaban detrás  mío, para tomar un café en el bar de al lado.
Y mientras corroboro que todo esté bien, pienso en esa gente que está lejos de la capital; de la gran urbe. Que vive en el norte, sur ,este u oeste. ¿Cómo llegamos a esto?
Parece increíble. Una película surrealista.  No. Me equivoco. Somos un país surrealista que se cree el mejor. Para males,  los que dicen representarnos, se representan así mismos para su prole y sus amigos.
Aclaro que soy de las que creen que, hasta que no aprendamos a respetarnos y a valorarnos entre nosotros (algunos quisieron infiltrarse en la fila) seguiremos teniendo gobiernos de irrespetuosos y bandidos.
Pero como no me gusta criticar y no proponer soluciones, aquí algo que se nos ocurrió con mis compañeras de aventura.
*Instalar oficinas de aduanas,  en sucursales de correo argentino en aquellas ciudades que superen los 50.000 habitantes; para así descongestionar la casa central, acelerar las entregas, evitar el congestionamiento humano y por ende hacernos la vida a todos un poco más digna; que para eso se supone  están en el gobierno.
Los que tengan que pagar por sus compras deberán hacer los trámites en la sucursal de Afip (Administración Federal de Ingresos Públicos) más cercana y presentarse con la documentación.
Si quieren evitar que la gente compre fuera del país. Establezcan un sistema económico más justo y equilibrado. No puede ser que seamos un país tan caro.
Y si esto no le hace gracia, pónganse a trabajar por el bien de todos y a ver como lo solucionan. Porque a nosotros tampoco nos hace gracia tanta tomada de pelo.
Unas gracias enormes a  mi querido amigo, por tan bello presente.

 

Aquí algunas fotos

 

  • La primera la subí a Twitter cuando andaba rastreando los caminos del libros, en las otras, nosotros haciendo fila para recibir los números.

creatividad (de hilos para una urdimbre)

Siempre me ha fascinado el camino que recorre la creatividad. Por lo mismo, en el cuerpo del texto aparecerán cosas que fueron sucediendo mientras lo escribía.Sí. Me fascina. Y descubro no sin asombro, que me seduce más el recorrido que el resultado. Claro que el resultado es importante, pero en el recorrido nos esperan un sinfín de sorpresas. Indicios, intuiciones, fealdad o belleza. Todo ello nos llevará a un resultado. Todo dejará huellas, nos impregnará.

Tendré que poner un espiral ahuyenta mosquitos bajo la mesa en la que escribo, de otro modo, tendré una lucha infinita, de la que saldré perdiendo y toda ampollada. Y aunque han pasado cuatro años; siguen acechándome.

Listo. Podemos seguir.

Esto se me ocurrió mientras leía el libro de John O’Donohue, Anam Cara (lo recomiendo)“Ando acechando al mundo, con mis múltiples yoes. Quien quiera más, pida” Aquí podría colocar una foto de algún cuadro cubista de Picasso. Mejor evitemos problemas con los derechos de autor. Lo dejo librado a tu imaginación.Siempre he tenido la sensación que el cubismo representa muy bien, los fragmentos que solemos ser, antes de constituirnos en una unidad de ser.

Acaba de caer una hoja de fresno sobre el cuaderno

otono-sobre-el-cuaderno

Alguien dentro mi, pregunta. ¿Escribís el dolor?

(…)

La seguimos en la próxima publicación.

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Año nuevo Vida nueva

 

Este año las letras van a desentrañar situaciones, pensamientos, vivencias, fotos. A veces se abrirán las puertas y veremos recorrer en  la alfombra de la vida, un poema, un cuento, un breve brevísimo de 140 caracteres o más.
La idea empezó hace un par de años atrás, cuando descubrí que tenía trece diarios, uno por cada año, desde que mi amiga de la vida y el alma comenzó a regalarme agendas,  al ver que iba escribiendo en papeles sueltos.
Luego llegó la computadora y seguí escribiendo en Word. Un día, hace 4 años atrás, compre un cuaderno de 99 hojas, tapas duras y hojas fuertes; y lápiz en mano comencé a escribir allí de nuevo. Con el tiempo he aprendido a moverme en estos soportes tan diferentes. El objetivo escribir no varía. El placer sí;  es diferente. Con el  cuaderno tengo más intimidad;  me permite palpar la escritura, dibujar en sus márgenes, tachar con fuerza o con dudas.  Hay más cercanía. La computadora y el celular, me proponen el juego de las distancias; pero tiene la posibilidad de habernos saltado un paso,  transcribir lo escrito o copiar/cortar y pegar en Word.  En fin; este año tenemos de Hilos para una Urdimbre; que así di en llamar al proyecto. Proyecto que comparto con la ilusión de que pueda dejarles algo; ya sea una emoción, un pensamiento,  reflexión o inspiración.
Para empezar dos fotos.
La primera son los pasos previos al proyecto allá por el otoño del 2013. Así comenzaba la historia. Entre hojas amarillas, mates, cuadernos, miel.
La segunda foto es de hace unos días. Son retoños de roble; de los cuales ya regalé 30 que partieron a distintas provincias de Argentina. Me encanta saber que podrán seguir creciendo. Plantar árboles es plantar Vida ¿no les parece?
Gracias por vuestro tiempo. A seguir caminando.
Salud!
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de Hilos para una Urdimbre por Nélida Cipoletta se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://nel2.wordpress.com/.

Bendiciones

felicidades

 

Gracias por la compañía y estar ahí, del otro lado.

Bendiciones

La foto es de mi autoría. Podés ver más en Las infinitas posibilidades de una imagen

 

 


ocurrencias

Se me ocurre que los amores son como los buenos libros; si tenés suerte de dar con ese libro que despierte tu apetito por la lectura  hasta tu final ineludible; habrás amado, digo leído. Se me ocurre que si uno da con esa persona capaz de despertar en nosotros la capacidad de amar infinitamente hasta el cielo ida y vuelta; habremos leído en las huellas, los pliegues, las miradas, los gestos y los actos de cada persona que cruzó por nuestras vidas. Se me ocurre que encontrar ese libro que despierte tu amor por la lectura; es como encontrar ese amor infinito que despierta tu lectura amorosa de la vida.
Se me ocurren tantas cosas… Algunas no muy santas, otras locas como este juego que imaginé para armar historias.
****
Infinitas posibilidades de armar una historia
Algo parecido al cubo Rubik, solo que en vez  de tener colores contiene las siguientes imágenes. Sonrisas, lágrimas, caras de enojo, mar, avión, sueños de terror y sueños dulces, caras de tristeza infinita, caras de enamorados, cielo, sol, luna, el planeta azul. Ah, también tenemos dos ríos, barco, tren, colectivo. Los colores del otoño, flores incandescentes, copos de nieve y lluvia fría. Un beso dulce, otro apasionado, otro de esos que se dan al aire. Caminos de tierra, senderos firmes, colgantes, boscosos. Asfalto, ciudades pequeñas y ciudades gigantes.Sillas, mesas, camas, copas, tazas.  Agua, vino, jugos frutales y soda. Cuerdas, alambres, clavos, martillos. Madera, papel, bolígrafo, lápiz negro y lápices de colores y un cubo que completa el gran cubo, que no tiene nada, representación del vacío o el silencio. Pájaros, animales y uno que contiene la palabra Dios. Ahora queda cerrar los ojos y efectuar siete movimientos. A partir de allí nace la historia.
¿Misterio? ¿Destino? O ¿causalidad?
Te toca jugar.

A Thousand Kisses Dee

 

Leonard Cohen fue cantautor, novelista, poeta. Un completo desconocido para mí, hasta el día que publicaron su fallecimiento y mucha gente que sí lo conocía y lo seguía, lamentó su pérdida.

Entonces… leyendo algunos de esos mensajes tan sentidos me pregunté, ¿quién es/fue  este señor?

Salí disparada a la gran enciclopedia multimedia de Google y aterricé en YouTube.

Y como esos designios brillantes a punta de flecha que vulneran el corazón, caí a mil besos de profundidad.

Me enamoré/ enamoró con la palabra. La palabra recitada. La palabra sencilla que desgrana historias. Historias que nos alcanzan incluso, a distancias siderales.  A mil besos de profundidad.

 

 


de regreso

Regreso bienaventurado. Parece que se agranda la familia. Sí, seré abuela (yaya). Aquí mi primer poema para él o ella.

 

 

Se descolgó del cielo con ayuda.

Es una estrella.

Hasta que madure deberá refugiarse en aguas cálidas, fecundas.

Las pequeñas estrellas son así.

Han de brillar una vez  recorrido el camino.

 

Se descolgó del cielo con ayuda.

Se gesta.

Afuera la alegría que libera su llegada

va encendiendo corazones.

Aún no brilla en todo su esplendor,

pero  Ilumina.

No podría nunca imaginar el afuera.

Miles de brazos y corazones le darán la bienvenida.

Es la primera estrellita en mucho tiempo.

Hacía años que en la familia no veíamos  surgir una.

Una que nos recordara lo maravillosa que es la vida.

Mientras crece, sus padres ungidos en la rueda del amor,

preparan el nido para su llegada.

Todo brilla. Es luz, colores. Bendición.

Bendición que es oración y agradecimiento.

Oración amorosa para ellos que la contienen

y la esperan desde hace tanto tiempo.

Está creciendo silenciosa.

 

Se descolgó del cielo con ayuda.

Va tomando forma.

En breve iluminará su espacio.

¿Nosotros?

Nosotros agradecidos de su presencia única e irrefutable.


Pausa

Querid@s;

Este post es para contarles que por un tiempo dejaré de publicar. El año ha comenzado con vientos fuertes tanto por dentro como por fuera y necesito despejar mi vida. También toca hacer otro camino, que es el camino de plasmar lo hecho hasta ahora en la escritura como en la fotografía. Está en mis planes publicar un libro de poesía infantil y juvenil y en lo posible ver de exponer las fotos. Todo tiene su tiempo y lo voy a necesitar. En el trabajo (soy bibliotecaria) estamos de mudanza, imaginen mudar más de 40.000 volúmenes. Además he sumado otro trabajo a mis días como At   (acompañante terapéutico). Sí, los precios de las cosas y los servicios vuelan, toman Red Bull; pero a nosotros no nos da alas 🙂

No tengo idea de la vuelta, esto es como un pasaje abierto; pero seguro volveré.

En fin… los voy a extrañar, pero no mucho porque pasaré a visitarlos.

Gracias por el tiempo, comentar y aportar en mi pequeño mundo de letras y de fotos.

Abrazo inmenso.

 

 

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Felices Pascuas

Comparto una reflexión que me enviaron para Pascuas.

Pascua significa paso. Das un paso, y hay Pascua.


Tu propio paso, como el de Jesús, un paso humano, un paso divino.

Podés elegir:
Dar un paso al frente y ser valiente, sin miedo a decir “Yo Soy”.
Dar un paso al costado y correrte de un lugar de dolor, de castigo, de inferioridad.
Dar un paso y alejarte del precipicio.
Dar el paso de declarar la paz.
Dar el paso de regresar a tu ser más original.

Pasar de largo cuando quieren hacerte enojar.
Pasar y entrar, y sentirte como en casa. Dejar de andar de paso, y encontrar tu espacio.
Asumir lo que te pasó. Dejar que se te pase. Dejar que vuelva a pasar.
Dejar pasar y perdonar. Pedir perdón por lo que pasó.
Pasar un buen momento, pasarla bien, y disfrutar sin ansiedad ni culpa.
Dejar que te pase lo que nunca te pasa. No esperar que pase: hacer que pase.
Pasar y no quedarte. Pasar y quedarte.
Pasar un rato con alguien. Pasar la vida con alguien.

Repasar los pasos que diste, y volver a pasar. Pasar lo pisado y pisar lo pasado.
Pasar revista de los pasos dados y por dar.
Ensayar pasos de baile, y bailar…
No pasártela quejándote.
Pasar de la protesta a la propuesta. Pasar el ritual por lo vital.
No pasarte de vueltas. Aceptar que todo pasa.
No “estar de paso” por la vida: pasar y dejar huellas.
Apurar el paso, o enlentecerlo. Seguirle el paso a la vida.
Acompañar a alguien en sus primeros pasos. O en sus últimos pasos.
Crecer a pasos agigantados. O crecer pasito a pasito. Pero crecer igual.
Pasar las mil y una. Y seguir pasando, a pesar de todo.
Pagar el peaje y pasar, aunque cueste.
Encontrar un pasadizo y salir. Sacar un pasaje y pasear.
Hacer un pase de magia y desaparecer. O reaparecer.
Hacer que se le pase a alguien el hambre, el frío, la tristeza.

Dar un paso de fe, y caminar sobre el agua.
Dar un paso de esperanza, y saber que habrá una mano extendida cuando dudemos.
Dar un paso de amor, y abrazarnos en el hogar.
Pasar de la muerte a la vida. Resucitar.
Pascua es paso. Elegí cuál vas a dar, y la Pascua será Feliz.

Felices Pasos.